Alteraciones en la visión a causa del Alzheimer


El día 21 de septiembre fue el día mundial del Alzheimer y como conmemoración a este día queremos dedicar este blog a hablar sobre esta enfermedad y sobre las alteraciones en la visión que puede generar.

Si estáis leyendo este blog imagino que esta enfermedad os toca de cerca, ya sea a vosotros mismos o a algún ser querido. Por lo que sabréis perfectamente la definición de ella, pero para los que simplemente estéis aquí por interés en el artículo o por empatía os pondré en situación. El Alzheimer es una forma de demencia muy común. Afecta a la pérdida de memoria y a otras habilidades cognitivas que interfieren en el día a día de una persona. Esta enfermedad tiene varios factores de riesgo, aunque el que se considera más importante es el envejecimiento. Actualmente no se ha encontrado la cura para esta enfermedad, pero si hay tratamientos que ayudan a ralentizarla y mejorar la calidad de vida de la persona que la padezca y de todas las personas que la quieren.

Se cree que las células nerviosas se dañan al producirse una acumulación de proteína beta-amiloide y proteína tau. La proteína beta-amiloide se deposita en los espacios que hay entre neuronas formando placas y la tau, se acumula dentro de las células formando ovillos.

Puede afectar a las estructuras cerebrales corticales y subcorticales asociadas, así como a los nervios periféricos. Esto puede hacer que se desarrollen alguna de las siguientes alteraciones en la vista:

  • Una de las alteraciones de la vista más temprana es la pérdida de sensibilidad al contraste.
  • Uno de los primeros síntomas de esta enfermedad es la pérdida de habilidades visuoperceptiva, es decir, la dificultad para discriminar una figura sobre su fondo y la desorientación visuoespacial.
  • Pérdida de agudeza visual.
  • Reducción de la atención y la memoria visual a corto plazo.
  • Dificultad para reconocer los rostros de las personas conocidas, a esto se le llama prosopagnosia.
  • Alteración en la visión de colores.
  • Deterioro del campo visual.
  • Los reflejos de las pupilas se ven disminuidos en amplitud y velocidad.

 

En conclusión, un óptico optometrista va a ayudar a la detección temprana de esta enfermedad.  De ahí la importancia de las revisiones visuales al menos una vez al año, en cuanto tu óptico optometrista identifique una alteración sospechosa no dudará en derivarte a un especialista.